Taipei, ¿capital de un país o de una provincia rebelde?

Taipei es la actual capital de Taiwan, antiguamente conocida como Isla Formosa (hermosa) por sus colonos portugueses, y que también vio pasar a españoles, holandeses, franceses y japoneses. Respecto a estos últimos, su ocupación de cincuenta años, desde el año 1895 hasta el 1945, supuso un enorme impulso al desarrollo del país, aparte de dejar una clara influencia en la sociedad.

¿Taipei es la capital de un país o de una provincia rebelde?. La respuesta no es simple, de hecho, creo que no hay una respuesta, así que me limitaré a añadir algo de la historia de esta isla.

Arco de la Libertad del Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei
Arco de la Libertad del Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei. Diciembre 2015


Taiwan camina sumida en un complicado limbo diplomático, donde tan solo una veintena de naciones la reconocen como estado independiente. En Europa, por ejemplo, sólo El Vaticano lo hace. Y no puede ser miembro de ninguna organización internacional, lo que ha ocasionado algún que otro conflicto en el pasado. No obstante, casi todos los países del mundo mantienen relaciones económicas y políticas con Taiwan a través de oficinas comerciales, culturales o turísticas que se encargan también de funciones propias de una embajada.

La guerra civil china entre el Kuomintang, el Partido Nacionalista Chino, bajo el liderazgo de Chiang Kai-shek, y el Partido Comunista Chino, dirigido por Mao Zedong, finalizó en el año 1950 tras más de veinte años de conflicto. Los primeros fueron derrotados, y más de dos millones de chinos se refugiaron entonces en las islas de Taiwan y Pescadores, con su líder a la cabeza. Allí mantuvo el nombre del país, República de China, popularmente conocida como Taiwan, con la intención de volver a conquistar el continente algún día. Opuestamente, el Partido Comunista estableció allí el nuevo régimen de la actual República Popular China.

La mayoría de las naciones siguieron considerando al de Taiwan como el legítimo gobierno de China hasta el año 1971, momento en el que Naciones Unidas pasó a reconocer al Partido Comunista como la autoridad de una única China. Estados Unidos, no obstante,  prometió seguir defendiendo a Taiwan, y aún hoy, sigue siendo un poderoso aliado, motivo más que probable de la no intervención militar chica en la isla hasta el momento.

Aún hoy, Taiwan sigue considerándose la verdadera y única China, y a la continental, parte de su territorio. Mientras tanto, el gobierno comunista la considera una provincia rebelde dentro del país, aún sin ejercer poder político alguno sobre ella. De hecho, en el año 2005, China aprobó una ley por la cual autoriza explícitamente el uso de la fuerza para recuperar el control de un territorio sublevado. Esto es, en el momento en que Taiwan se atreva a declararse independiente. China llegó a ofrecerle la misma fórmula de "un país, dos sistemas" que aplica a Hong Kong y Macao, pero la rechazaron.

Actualmente, Taiwan es una joven democracia que elige a su presidente cada cuatro años. Los últimos comicios celebrados recientemente, alzaron al partido independentista taiwanés al poder con una amplia mayoría, lo que ha reabierto el recelo del gobierno chino.


Taipei


Entrando ya en mi historia, llegué al aeropuerto de Taipei procedente de Macao a las tres y media de la madrugada, cansado, aunque más por saber que tendría que pasar la noche allí que por el agotamiento físico en sí. Asami no llegaba desde Okinawa hasta las diez y cuarto de la mañana, así que no merecería la pena desplazarme hasta el centro, a una hora en autobús, y dormir sólo unas horas en algún hostal. Y los hoteles cercanos al aeropuerto eran caros, así que esperarla era la mejor opción.

Ella había realizado la reserva del hotel en la capital, y olvidé tomar los datos del mismo, que me preguntaron en el control policial del aeropuerto. No lo sabía, y antes que inventarme cualquier excusa (o simplemente mi cerebro estaba cortocircuitado a esas horas y no se me ocurrió ninguna), preferí decirle la verdad a la mujer policía que me estaba preguntando. Era joven, y comprendió la situación, por lo que no me puso ninguna pega. Aunque me aconsejó que tuviese los datos a mano en la próxima ocasión que llegara al país.

El aeropuerto de Taipei en sí es pequeño, y las cafeterías cierran por la noche, así que no me quedó otra opción que la simple y aburrida espera. Intenté tumbarme en varios asientos, pero sabía que no me dormiría, así que al final me entretuve escribiendo notas para el blog. Quise sacar dinero de los cajeros, pero algo no iba bien, no pude hacerlo en ninguno de ellos con ninguna de mis tarjetas, por lo que lo dejé pasar hasta llegar al centro de la ciudad, y elegí cambiar directamente cincuenta euros en la moneda local, el dólar taiwanés, abreviado como NTD, NT$ o simplemente NT. El cambio aproximado en aquel momento era de unos 35 dólares por cada euro.

Para desplazarse desde el aeropuerto hasta el centro de Taipei, el distrito de Zhongzheng, es necesario tomar el autobús número 1819 con dirección hacia la estación principal de ferrocarril (Main Station) por 125 NT. Ésta también conecta con una línea de metro o MRT. Es muy fácil encontrarlo. Como ya dije, el aeropuerto es pequeño. Eso sí, el trayecto es algo pesado, pues se prolonga por una hora.

A menos de 500 metros de la estación se encuentra el hotel que Asami había reservado, Diary of Taipei Hotel. Era un modelo de alojamiento bien diferente al que suelo utilizar cuando viajo solo, pero estaba más que justificado tras tres meses sin vernos. El precio de 1.600 NT por noche incluía un desayuno buffet amplio y variado, en el que amorticé de sobra ese coste.


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Ambos estábamos cansado, así que preferimos no empezar con una ruta turística nada más llegar, y simplemente dimos un pequeño paseo antes de comer. Fue entonces cuando descubrí que el problema de mis tarjetas bancarias con los cajeros taiwaneses era generalizado, no reconocían ese tipo de tarjeta, ni Visa ni Mastercard. Tras un buen rato probando en varios bancos, y preguntando el origen del problema en alguno de ellos sin obtener una respuesta clara, encontramos un Citibank donde sí pude conseguir efectivo con la tarjeta Visa. Por si alguien tiene el mismo problema con los bancos chinos.

Así, después de una larga siesta, nos encaminamos hacia uno de los mercados nocturnos de Taipei, el de Shilin, el más grande y popular de ellos. De hecho, estaba lleno de gente aún siendo lunes. Para llegar, tomamos la línea roja del MRT, y salimos en la parada Jiantan. Se levanta a ambos lados de varias calles, con puestos y tiendas de diversa índole. Aprovechamos para cenar por allí en varios puestos callejeros. Busqué unas nuevas zapatillas de trekking en algunas tiendas más oficiales, y ninguna tenía muy claro lo del "tax free", algo con lo que contaba para adquirirlas a un precio más económico. Al final, lo único que compramos fue un palo para autorretratos o selfies, y que aunque detestaba en otros turistas, especialmente los chinos, reconozco que fue muy útil para tomarnos fotografías juntos.

Mercado nocturno de Shilin. Taipei. Diciembre 2015


Mercado nocturno de Shilin. Taipei. Diciembre 2015

A la mañana siguiente, y como no podía ser de otra forma, nos pusimos ciegos en el desayuno. En mi caso, ciego no, cieguísimo, con fuerzas renovadas para comenzar la visita de la ciudad. La primera parada fue el Parque de la Paz 2/28, punto histórico importante en la ciudad que encontramos a escasos metros del hotel. El 28 de Febrero del año 1947 tuvo lugar una masacre contra un grupo de manifestantes por parte del gobierno del Kuomintan, que había sucedido al japonés tan solo unos años antes tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Después de aquellos acontecimientos, hubo un periodo de firme represión en Taipei.

Parque de la Paz 2/28. Taipei. Diciembre 2015


Parque de la Paz 2/28. Taipei. Diciembre 2015

Al lado de éste se sitúan el Palacio Presidencial, y especialmente, el Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek, dedicado al que fuera presidente de la República China hasta su muerte, el gran héroe de Taiwan y traidor para la China comunista. La estación de MRT más cercana lleva su mismo nombre para las líneas roja y verde, y se accede a la plaza a través del enorme Arco de la Libertad, blanco, con techo de color azul, que ya me pareció motivo suficiente para visitar el lugar. Al monumento en sí se llega tras cruzar la gran plaza, entre el Teatro y Salón de Concierto Nacional. Éste es un edificio octagonal, en cuyo interior se haya la figura en bronce del líder, sentado, y custodiado por soldados. El cambio de guardia es el momento en el que más turistas se aglutinan dentro, aunque a mí me resultó una solemne tontería, como casi todos los que he visto en otros países, con sus pasos y movimientos exageradamente marcados. Por su similitud, guardando las distancias, me recordó mucho al monumento de Lincoln, en Washington DC.

Palacio Presidencial. Taipei. Diciembre 2015

Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei. Diciembre 2015

Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei. Diciembre 2015

Cambio de guardia en el Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei. Diciembre 2015

Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek. Taipei. Diciembre 2015

El templo Mengjia Longshan, o simplemente Longshan, fue nuestra siguiente parada. Es un monumento histórico nacional, ejemplo de la arquitectura tradicional taiwanesa, y uno de los puntos turísticos más visitados de Taipei. Los colonos chinos lo construyeron en el año 1738, y fue destruido varias veces bien por terremotos o bien por incendios. Me pareció muy bonito, especialmente por la decoración de puertas y columnas, llenas de dragones y otras figuras como guerreros. Asami me explicó que las personas comunes sólo pueden añadir dragones de tres dedos en sus casas. Los de cuatros dedos, como en la imagen, están reservados para los templos, mientras que los de cinco dedos sólo puede usarlos el Emperador. Para llegar, se puede coger la línea azul del MRT hasta la parada Longshan Temple Station. Se encuentra al lado del mercado nocturno de la calle Huaxi.

Templo Longshan. Taipei. Diciembre 2015

Templo Longshan. Taipei. Diciembre 2015

Templo Longshan. Taipei. Diciembre 2015

Después de comer, fuimos a visitar el Museo Nacional del Palacio de Taipei. Para llegar, lo más fácil es tomar la línea roja del MRT hasta la parada Shilin, y desde allí, un autobús directo con un coste de 15 NT por trayecto. La entrada son otros 250 NT, y es obligado dejar las mochilas o bolsos en las taquillas antes de pasar. Posee una impresionante colección de arte y cerámica antigua china, que recorre sus 5.000 años de historia, lo que le convierte en uno de los cinco mejores museos del mundo. Chiang Kai-shek ordenó trasladarla a Taiwan cuando huyeron del continente, junto con el oro y las reservas de monedas extranjeras. Es un museo muy popular, siempre lleno de turistas, por lo que hay que esperar unos segundos para ver cada pieza. Tras varias horas de visita, al final se nos terminó haciendo muy pesado. En el hotel nos recomendaron reservar medio día para verlo, y no se equivocaron en absoluto.

Museo Nacional del Palacio. Taipei. Diciembre 2015

Desde allí nos desplazamos directamente al edificio Taipei 101 en la misma línea roja del MRT, saliendo en la parada Taipei 101 / World Trade Center. Inagurado en el año 2003, ostentó el título del edificio más alto del mundo durante siete años, gracias a sus 508 metros de altura. Subir a su mirador cuesta 500 NT, pero decidí no hacerlo porque ya era noche cerrada y el cielo estaba nublado aquel día. Una lástima. Sin embargo, a sus pies se encuentra el famoso restaurante Din Tai Fung, en el que la gente espera una larga cola, de incluso una hora, para degustar sus archiconocidos "syou ron pou". El coste de éstos es de 200 NT por diez piezas, y nosotros elegimos una ronda del de cerdo, el común y más popular, y el de verduras. Y luego repetimos con el primero, que estaba realmente delicioso. Se acompañan con una mezcla de soja y vinagre en proporción de uno a tres, en la que se mojan antes de comer. Ésta también puede incluir algo de jengibre, que le da un tono picante.

Edificio Taipei 101. Taipei. Diciembre 2015

Cenando los famosos syou ron pou. Taipei. Diciembre 2015

A la mañana siguiente dejamos Taipei, con la sensación de necesitar más tiempo para conocer la ciudad. Si hubiera viajado solo, sin planes fijos y sin billetes de salida, como suelo hacer, me habría quedado algún día más. En esa ocasión, sólo disponíamos de dos semanas para ver toda la isla de Taiwan. Nuestro siguiente destino era la ciudad de Hualien y el cercano Parque Nacional de Taroko, en cuya entrada explico cómo llegar allí. De hecho, quizás nuestro error fue no reservar alojamiento directamente en éste, pues la ciudad en sí misma no tiene mucho interés.


2ª parte - desde el lago Sun Moon

El autobús procedente del lago Sun Moon llegó a la estación de ferrocarril del centro de Taipei (Main Station) sobre las 18:30 de la tarde. Habíamos reservado plaza en un hostal barato cercano, en un dormitorio compartido, pero con cama doble. Era la primera vez que veía esa opción, pero en el mismo cuarto había varias de esas camas, además de otras individuales. El personal era joven y amable, la habitación limpia y muy tranquila (creo que estuvimos solos en la misma), con taquillas grandes, cortinas y luz y enchufe privado, y el baño, fuera, también limpio y con varias duchas. El nombre del hostal es Backpackers Inn, el precio de la habitación doble fue de 800 y pico NT (no lo recuerdo exactamente, pero al consultarlo ahora en su página web, el precio está fijado en 900 NT). No incluye desayuno, pero sí té y café gratis en la recepción. Se encuentra justo frente al Parque de la Paz 2/28. De hecho, la estación de MRT de nombre NTU Hospital está a escasos tres minutos a pie, más cerca que la estación central, y fue la que utilizamos posteriormente para desplazarnos. En resumen, es muy recomendable.

Asami quería comer nuevamente los "syou ron pou", y yo llevaba la esperanza de llegar a tiempo para subir a la torre Taipei 101 aún de día, pero no pudo ser. Y como estábamos agotados debido al madrugón y la ruta en bicicleta que hicimos durante la mañana en el lago Sun Moon, optamos por ir a comerlos a otro restaurante más cercano, no tan famoso como el de la primera ocasión, pero también popular. La ventaja fue que no tuvimos que esperar una larga cola hasta entrar. Y además estaba situado en una zona con aparentemente mucho ambiente, muy cerca del parque Linsen.

Aunque paseamos un rato tras la cena, no tardamos mucho en volver al hostal, pues a la mañana siguiente teníamos que madrugar. Nuestro vuelo hacia Okinawa, ya en Japón, partía a las 10:15 de la mañana. Estaríamos allí sólo con un día de paso antes de continuar hacia Fukuoka. Como era un vuelo internacional, y el autobús desde la estación central hasta el aeropuerto, el mismo 1819 que cuando llegamos al país, volvía a tardar una hora, no podíamos despistarnos.

En resumen, Taipei es una ciudad interesante para recorrer durante varios días, en las que se aprecia la mezcla de la cultura china, con la influencia que dejaron los japoneses tras sus 50 años de ocupación. Sin duda, una de las pocas capitales asiáticas que recomendaría visitar. La respuesta a si es la capital de un país independiente o de una provincia rebelde no es nada simple. 


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