Consejos para viajar a Nueva Zelanda

Viajar a Nueva Zelanda suele resultar caro, comenzando con el vuelo. Aquí os traigo algunos consejos generales, que no sólo te ayudarán a ahorrar costes, sino también a preparar mejor tu viaje. 


Queenstown, el lago Wakatipu y The Remarkables desde Bob's Peak, Nueva Zelanda
Queenstown. Nueva Zelanda


Consejos para viajar a Nueva Zelanda


1.- Algo obvio: evita la temporada alta. Esto puede aplicarse a casi todos los países del mundo, pero en Nueva Zelanda cobra más importancia. Durante sus meses de verano (nuestro invierno), los precios de los coches y caravanas de alquiler suben más de un 50%, y los campamentos gratuitos para pernoctar se llenas con facilidad. Eso significa que tendrás que usar hostales y hoteles, y los baratos también estarán llenos si no los reserváis con antelación. Eso también es aplicable para redes sociales como couchsurfing o Airbnb. Por cierto, si quieres un descuento de 35 € para usar en Airbnb, entra en el siguiente enlace:



Sin embargo, en invierno es temporada alta en lugares con estaciones de esquí, como Queenstown, por lo que hay que tenerlo muy en cuenta. Los precios de los hoteles eran altos allí, los hostales baratos estaban completos, y los aparcamientos y campamentos gratuitos también. Pero te daré una buena noticia: a través del siguiente enlace podrás obtener un 10% de descuento en tu próxima reserva a través de Booking:


Si viajas en invierno se hará de noche entre las cinco y cinco y media de la tarde. Si estás en un campamento alejado de alguna población y sin conexión wifi, no habrá mucho que hacer. Así que llévate algún libro para leer o películas grabadas en la tablet u ordenador portátil si los tienes. Si no, acabarás yéndote a dormir a las nueve de la noche, como me pasó a mí algunos días. Incluso antes.  

Y, muy importante, el invierno es muy frío en Nueva Zelanda, y lo digo por propia experiencia. Muy frío. Llevaros ropa apropiada que yo acabé echando en falta por viajar ligero. Eso también implica que a veces lloverá y el tiempo no te permitirá hacer excursiones. Por ejemplo, yo estuve "atrapado" dos días en el glaciar Franz Josef por eso, aunque me sirvió para descansar y conocer gente. Es decir, al final todas las estaciones tienen sus pros y sus contras. 


2.- Al alquilar un vehículo, pregunta siempre primero por las recolocaciones (relocation)Las compañías de alquiler necesitan mover su flota de unas ciudades a otras, incluso en distintas islas. Lo más habitual es llevarlos a las tres ciudades más grandes e importantes de Nueva Zelanda, Auckland y Wellington en la isla norte, y Christchurch en la isla sur. De esta manera los tienen preparados cuando lleguen los vuelos internacionales llenos de nuevos turistas y viajeros.

Pagar a un empleado es más caro que dejar que lo haga un cliente por un precio bajo, o incluso gratuitamente, según la circunstancia y compañía. Así ganan todos. Lo que no suele incluirse es el seguro de accidentes, por lo que recomendaría añadirlo. Cuando viajo al extranjero, no quiero tener problemas, así que suelo optar por el seguro con cobertura total, que me evita cualquier coste si tengo un accidente. Por cierto, si no tienes un seguro personal de accidentes, no te arriesgues. En este enlace puedes conseguir un descuento.

Para las recolocaciones dan un número limitado de días para llegar al destino, y aunque algunas compañías incluyan algo de gasolina, lo habitual es que tengas que pagarla tú. Saben que aprovecharás para desviarte del camino directo para ver todo cuanto puedas. 

Algunas compañías publican directamente en sus páginas web las recolocaciones disponibles. Hay otras a las que tienes que llamar. Las más habituales en Nueva Zelanda, especialmente para caravanas y campervans, son Jucy, Britz, Maui, United, Spaceships y Mighty.

La campervan que conseguí alquilar-recolocar. Nueva Zelanda

Para que entendáis la diferencia en costes, conseguí una recolocación para una campervan por 24 dólares el día, seguro completo incluido. Tenía cama dentro y todo lo necesario para cocinar, por lo que teóricamente no necesitaba ni hostal ni restaurante, aunque luego no fuese del todo así. Sin embargo, tuve que esperar dos días hasta recogerla, en los que alquilé de manera normal un coche, el tipo más pequeño. El coste de éste fue de 40 dólares el día, con el seguro también incluido. Y eso teniendo en cuenta que era temporada baja. 

Importante: los seguros de accidentes de las compañías de alquiler no cubren percances en algunas carreteras del país. Una de ellas es la carretera monte Cook, en la isla sur, entre el lago Pukaki y la aldea del monte Cook. Otra es la playa de las noventa millas, en el extremo norte de la isla norte de Nueva Zelanda. En mi contrato había una tercera que no recuerdo. Preguntar todo bien y aseguraros que entendéis todos los términos antes de firmarlo. 


3.- Otra forma de moverse en Nueva Zelanda es el legendario autobús para mochileros, que cuenta con la modalidad “hop-on hop-off”. Esto es, subir y bajar en distintos lugares con el mismo billete. Hay varias compañías que lo ofertan, dependiendo del itinerario que quieras seguir, y tiene la ventaja de que en ellos puedes conocer a otras personas. Incluso te pueden ayudar a planificar los alojamientos y excursión en cada parada.

En mi opinión, y tras mi experiencia conduciendo una campervan, no creo que estos autobuses lleguen a todos los lugares donde yo lo hice, conduciendo por carreteras muy pequeñas, y parando cuando y cuanto quieras. Pero es otra opción. Lo que no sé son los precios, porque la descarté en seguida. En la página oficial de turismo de Nueva Zelanda encontrarás información al respecto. 


4.- Nueva Zelanda es un paraíso para acampar. Hay muchas localizaciones establecidas para ello, y la mayoría con baños públicos. Pero no se puede hacer en cualquier sitio, como por ejemplo, en una calle cualquiera en mitad de una población. Esto está prohibido por ley, y las multas son de 200 dólares. Lo digo por propia experiencia.

Multa de 200 $ que me pusieron por acampar en un lugar no permitido. Nueva Zelanda

Existe una aplicación móvil muy recomendable llamada “Rankers Camping NZ”. Es muy buena, y te permite descargarte los mapas cuando se tiene conexión wifi, y usarla después cuando no se tiene, activando únicamente el gps del teléfono. De esta manera, puedes localizar todos los campamentos de la zona en cualquier momento, y guiarte desde donde te encuentres hasta el que elijas.

Existen varios tipos de campamentos en Nueva Zelanda: los totalmente gratuitos para todos los vehículos, los que lo son únicamente para los que tienen contenedor (baño) dentro, los que son privados y de pago, y los que, aunque son de pago, son muy económicos, con un precio de entre 6 y 10 dólares. Es como una pequeña colaboración para ayudar a mantener el lugar. Entre estos últimos también se incluyen los campamentos o espacios creados por el Departamento de Conservación en los Parques Nacionales.

Si llegas tarde o de noche, coges un sobre de la caja que suele haber a la entrada, pones el dinero y tus datos en el sobre que depositas en el buzón, y la otra parte en el parabrisas, visible desde fuera. Es posible que durante la noche, el encargado se pase a comprobar los vehículos y si se ha realizado el pago, especialmente en temporada alta. Si no se ha hecho, habrá multa, que en alguno de ellos leí que sería de 25 dólares. En temporada baja, es decir, en invierno, nadie pasó a comprobarlo en los que utilicé de este tipo. En algunos de ellos fui el único coche en todo el campamento, o sólo había otro más, lo que reconozco que daba algo de miedo.

Conocí a algunos viajeros que alquilaron una caravana, sin usar nunca el baño (ya comenté que los hay públicos en todas las poblaciones), sólo por poder acampar en todos los gratuitos. Tenían un consumo de gasolina mayor, pero iban varios y dividían los costes, así que les compensaba. Dependerá de vuestra situación. 


5.- Si eres de esas personas que no puedes estar desconectado digitalmente ni un segundo, mi recomendación es adquirir una tarjeta SIM de la compañía Spark, que tiene buenos precios, y podrás conseguirla en el mismo aeropuerto de llegada. Primero comprobarán si tu teléfono móvil es apto para usar las redes de Nueva Zelanda, lo que no suele ocurrir con los teléfonos españoles porque las frecuencias son diferentes. Y, sin embargo, uno de sus bonos estrella incluye el uso de un 1 Gb gratuito ¡al día! en todos los Hot Spots (puntos calientes), que suelen ser cabinas telefónicas de color rosa y con el nombre de la compañía. Aunque no puedas usar las llamadas o mensajes convencionales por lo comentado anteriormente, la tarjeta siempre te permitirá usar esto.

Cabina telefónica de la compañía Spark. Nueva Zelanda

Otra opción es utilizar la conexión wifi gratuita que hay en todas las bibliotecas del país, algunas con tiempo limitado. Y también suele haber una en cada población de Nueva Zelanda. Además podrás para recargar las baterías del móvil o la cámara. Esta fue mi opción. No he comprado una tarjeta SIM en ningún país al que he viajado. Prefiero sentirme más libre en ese sentido.


6.- Las oficinas de turismo en Nueva Zelanda se denominan i-SITE, suele haber una en todas las poblaciones, y son más útiles que en otros países. Realmente son de mucha ayuda, y pueden realizar reservas de hoteles, excursiones o alquiler de vehículos por ti si les preguntas. Por supuesto, puedes obtener mapas y guías en las mismas.


7.- Comer en los restaurantes de Nueva Zelanda puede resultar caro, más si lo haces todos los días por la mañana y la noche. Una opción que puede ahorrarte mucho dinero es comprar en los supermercados Countdown, que siempre tienen ofertas de todos los productos, y también en los New World. Estos segundos tienen además conexión wifi gratuita durante la primera hora. Y después, a cocinar en el hostal o caravana. También tienen platos ya preparados, que puedes comprar al peso en un taper. Las ensaladas y pastas, por ejemplo, son económicos de esta manera, y también alguna oferta del día. En resumen, muy recomendables.

Supermercado Countdown. Nueva Zelanda


8.- Conseguir descuentos en Nueva Zelanda a través de la página web Bookme es fácil. Excursiones a los glaciares Franz Josef y Fox o a Matamata (Hobbiton), cruceros al famoso fiordo Milford Sound, a ver delfines y ballenas en Kaikoura, o a Bay of Islands. Desayunos, comidas o cenas en restaurantes. Hay gran variedad de descuentos en esta página, que personalmente utilicé un par de veces y con la que ahorré unos cuantos dólares neozelandeses. 


9.- ¿Cuántos días recomiendas para viajar a Nueva Zelanda?. Bueno, esto es muy subjetivo claro. Nueva Zelanda es un país grande, aunque no lo parezca, y las carreteras no son las mejores que he conocido. Es decir, una distancia aparentemente corta puede llevar más tiempo completarla que lo imaginado. Además, tiene mucho que ver, especialmente paisajes. La naturaleza fue muy generosa con Nueva Zelanda

Diría que tres semanas es lo mínimo que debería utilizar para viajar allí, y eso no te dará para verlo todo. Recuerda que es nuestra antípoda, y sólo en ir y volver se te irán entre dos y tres días. Yo estuve 20 días en la isla sur, y otros 14 en la norte, y me dejé alguna cosa sin ver, a veces por el mal tiempo y a veces por no tener tiempo. También depende si te gusta más la naturaleza o las ciudades. Por ejemplo, dejé los últimos tres días en Auckland y me acabaron sobrando dos, porque no tiene mucho que ver.   


10.- Coste de la gasolinaAcabé conduciendo unos 7.050 kilómetros en Nueva Zelanda, siendo el coste medio de la gasolina en el país era en aquel momento de 1.80 dólares el litro. Si mi campervan consumía alrededor de los 11 litros cada 100 kilómetros, eso significa que gasté unos 1.400 dólares neozelandeses, unos cerca de 1.000 euros, en gasolina. 

Cuidado donde la compras, planifícalo bien. Es más barata en la isla norte que en la isla sur. Los lugares más caros donde la compré, por orden descendente, fueron los glaciares Franz Josef y Fox, ambos por encima de los 2.00 dólares por litro, y después en Kaikoura y Te Anau. Así que intenta evitarlos, y ten el depósito lleno antes de llegar allí.  


11.- Working Holiday Visa. Es una opción muy interesante y recomendable para gente menor de 35 años. Consiguen una visa de trabajo durante un año en Nueva Zelanda, pero la mayor parte acaban trabajando la mitad del tiempo, o menos, y con los ahorros conseguidos, viajan por el país, Australia y Asia. Conocí a varios viajeros que la habían utilizado, y aún cobrando el salario mínimo, lo habitual si trabajas en granjas, tenían suficiente para comprar un coche (que luego vendían antes de irse) y ahorrar mucho dinero. Incluso conocí a un chileno que casi no hablaba nada de inglés y trabajó de esta manera sin problemas. Es una opción disponible también en Australia, con el mismo resultado. Hay mucha información en internet, no tendréis problemas en encontrarla.

Si hubiera sabido esto hace años... ¿Alguien sabe si ya se ha inventado la máquina del tiempo?.  


En definitiva, transporte y alojamiento es lo más caro en Nueva Zelanda. Si consigues salvar ese obstáculo, lo tendrás más fácil. 

Según vaya recordando más consejos al revisar mis notas para escribir las entradas de mi viaje por Nueva Zelanda, los iré añadiendo. Los específicos de cada lugar los escribiré en la correspondiente entrada.


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